Quiero hacer reformas, ¿necesito pedir permisos para obra?

Quiero hacer reformas, ¿necesito pedir permisos para obra?

Quien haya hecho reformas en casa sabrá que pueden convertirse en un proceso muy tedioso. Suciedad, incomodidad si se prolonga, tener extraños en casa y, por supuesto, el gasto de tiempo y dinero que puede llegar a suponer, ¡y más aún si hay que pedir permisos para obra!

Esto último depende, obviamente, de la magnitud de esa obra. Es muy importante conocer dónde están los límites para no encontrarnos sorpresas desagradables una vez estemos metidos de lleno en nuestra reforma, por lo que es muy recomendable contar con el asesoramiento de profesionales como nosotros, Azogue Ingeniería. La experiencia es un grado, y nuestra responsabilidad es, además de hacer un buen trabajo, conocer cada párrafo de las normativas vinculadas a reformas y permisos para obra.

A continuación os presentamos un listado con ejemplos de qué sí y qué no necesita permisos:

No necesitan permisos para obra

– Modificaciones leves en nuestro piso o local

Aquí están recogidas algunas acciones como derribo de tabiques débiles, reformas en baños o el tapiado de puertas dentro de la propia vivienda. También podemos llevar a cabo cambios en la fontanería, la instalación eléctrica, suelos o alicatados.

En resumen, todo lo que no afecte de manera estructural o estética al edificio.

Sí necesitan permisos

Esta sección la resumimos también rápidamente: absolutamente todo lo demás. Algunos ejemplos son:

– División de un piso o local

Esto tiene un motivo más legal que estructural. En los estatutos de cada comunidad está establecido cuántas divisiones (es decir, viviendas) hay en el edificio y cuál es el tamaño de cada una. Por lo tanto, para hacer una modificación es importante solicitar permisos para obra y que sea aprobado por la comunidad.

– Cambio de algún elemento exterior

Cierre de terrazas, instalación de toldos o aire acondicionados e incluso cambio (muy radical) de ventanas. En este caso hay que tener muy en cuenta la estética general del edificio y la normativa municipal, donde siempre se apela por respetar la armonía visual. Os dejamos un enlace a la normativa de Málaga.

– Una obra de tal magnitud que afecte a otros propietarios

Las rencillas con vecinos durante las obras son, desgraciadamente, bastante comunes. Ante esto es importante tener en cuenta dos cosas.

  1. Debemos respetar en todo momento la propiedad de nuestros cohabitantes, no incluyendo elementos en la comunidad que puedan perjudicarles.
  2. Por otro lado, un vecino no puede negarse a una obra solo por cuestiones de suciedad y ruido, son necesarios más argumentos.

Nuestra recomendación

Aunque los límites parecen estar muy bien definidos a priori, os aconsejamos que ante cualquier reforma u obra os dejéis asesorar por profesionales que os garanticen tranquilidad y una correcta ejecución del trabajo.

En Azogue Ingeniería contamos con un equipo multidisciplinar que os acompañará durante todo el proceso, desde el asesoramiento con los permisos para obra como en la selección de materiales y diseño. Confiad en nosotros y solicitad vuestro presupuesto sin compromiso aquí.

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